Grupo de Debate

Grupo de debate de El Encinar
El Grupo Debate surge, vinculado a la Asociación El Encinar, como  necesidad de crear un espacio cordial, de palabra amable, que permita pensar cuestiones no siempre fáciles de  ser pensadas en un momento como el actual.(Propiedad, tejido asociativo, participación social, intercambio de bienes y servicios, violencia estructural, etc).

A él se han incorporado soci@s y no soci@s del Encinar.

Es un grupo abierto pero que agradece la permanencia y al que no favorece la intermitencia en cuanto a la asistencia.

Funciona con una periodicidad mensual y  se va elaborando un texto de cada sesión .El primer fruto de nuestro trabajo ha sido la elaboración de  un argumentario  sobre “Compra, alquiler de otro local “ , que anime y facilite la toma de decisión por parte de l@s soci@s de nuestra asociación.

En el momento actual estamos debatiendo sobre “Relaciones con otras asociaciones e instituciones”, preferentemente que trabajen en el Zaidín..

Pretendemos dar el máximo de difusión a los productos de nuestros debates.
Entendemos que “no solo de pan vive el hombre” y que hay que producir e intercambiar palabras.
Nos sentimos por lo tanto vinculados a los grupos  de productores  y también  a los de consumidores.
Vinculamos nuestro horizonte a la contemporaneidad del momento en sus aspectos  políticos ,culturales, sociales, etc., sin olvidar los contextos históricos que nos preceden.

Nos hacemos eco de todos los movimientos sociales y emancipadores  que luchan por conseguir, si no un mundo mejor,  al menos un mundo más habitable en todos sus sentidos.
Entendemos nuestro trabajo en el Grupo Debate   como algo distinto a la militancia ortodoxa , a la política tal y como la entienden los partidos -“que no nos representan”-; en la que mantenerse fiel a  la consigna dictada por algún comité central es la tarea esencial de sus militantes y simpatizantes.

No es tanto la creación de estructuras , de aparatos políticos,  de partidos ,lo que nos mueve sino el posible efecto de todo ello. Los impedimentos manifiestos a  otras formas de participación reales y asamblearias lejos de los tópicos neoliberales;  a “Otro mundo es posible”, pero no sabemos cual. Es algo a de-construir .

Reflexionamos sobre aquello que como ciudadanos nos interesa porque nos atañe y nos preocupa.
La responsabilidad subjetiva enunciada como “ y yo qué tengo que ver con lo que me ocurre “, nos aleja de los movimientos de masas en los que a través de la identificación con un líder o ideal , se escudan las actuaciones más dañinas de los seres humanos.
Lo colectivo, el hacer y usufructuar juntos,  no puede rechazar la subjetividad y la singularidad de cada cual. Deben incluirla.
Pretendemos no ser  masa, no ser clientes, no ser meros consumidores en instituciones  verticales y jerarquizadas para la  consecución y repartos de poder como principal objetivo. Pero no ignoramos el hecho de que se nos intenta utilizar como todo lo anterior.
Nos interesa más  el qué se  dice que “quién lo dice”.

Los problemas son políticos puesto      que se salen de la esfera privada.
Utilizamos el término “político” de un modo no tradicional y  que consiste en considerar todo lo que sucede en el vínculo social, incluso en las relaciones más personales, como político. Si hay elección  ésta siempre  estará condicionada por el contexto político.

El modo en que se establezca la economía, los presupuestos,  los repartos , va a determinar la práctica económica del mercado y  de los intercambios,  es decir: de los vínculos sociales.

Frente al discurso capitalista   en el que el amor y el deseo quedan expulsados,   pretendemos erigir otro discurso que integre  aquellas dimensiones en las que cada cual encuentre una vida merecedora de ser  vivida y compartida con otros.

“ Lo apolítico es inhumano y lo colectivo es necesario.”




Seguramente habrás escuchado esta frase en más de una ocasión al comentar con  tus allegados que eres socio/a del Encinar y que, por tanto, adquieres ahí una serie de productos.

Ciertamente comprar, simplemente comprar, puede resultar caro o barato  en función de no pocas variables entre las que también habría que poner el lugar en el que se compra.

Estaremos de acuerdo en que para poder emitir un juicio con algo de rigor sobre el precio de venta al público (PVP) de un producto hay que conocer los componentes del precio de  ese producto y, además, convienen saber quién es el destinatario de los mismos.

Pero si, además, el comentario de que comprar en el Encinar es caro vienen seguido de que  “hay otros sitios que venden  ecológico más barato”, ahí debe de intervenir, a mi modo de ver, otros criterios de debate.

1)  El Encinar es una Asociación  en la que los productores  son socios que acuerdan los pvp  con la propia Asociación dentro de una estructura de  economía social, de cadena  de distribución corta ,en  en la que no hay “intermediarios” que hagan “negocio”(verde). No hay acumulación de capital ni “capitalistas”. En otros sitios “en los que se vende más barato”, hay unos dueños/inversores/propietarios que se quedan con parte del pvp de los productos.

2) Actuar como mayorista comprando “a la baja”  para así poder  ofrecer precios “más baratos”  perjudica a los productores “tradicionales”(pequeños propietarios) que se ven obligados a  competir entre ellos sin poder negociar los precios de compra y teniendo que vender sus productos por debajo de los costes reales de producción.

3) Nuestra Asociación lleva 20 años apostando por una política de intercambio de bienes entre productores y consumidores en las que se tiene  en cuenta principios básicos como   “el comercio justo”, la no explotación laboral- con especial atención a las mujeres y los niños-  la preservación de los paisajes agrícolas y ganaderos “tradicionales”; los contaminantes y conservantes; la remuneración salarial  ajustada a convenios; los derecho laborales de los trabajadores; el apoyo a “nuevas formas de producción” basadas en el cooperación y la participación solidaria,etc,etc.

Por todo esto, los que nos hemos asociado al Encinar, sabemos que en el hecho de comprar a través de nuestra asociación hay un “algo más” que llenar la cesta.

Si “lo barato, al final sale caro”  es más que probable que lo caro, al final, salga barato.
No es sólo una cuestión de precio sino de aprecio, “caro amici” (querido amigo).

Jorge Ríos



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